El joven piloto del equipo Ferrari de la Fórmula 1 se encuentra en su país natal contribuyendo en esta guerra contra la pandemia del COVID-19.
Charles Leclerc, la gran apuesta de la escudería de Maranello, está trabajando como voluntario para colaborar con la Cruz Roja de Mónaco.
El monegasco dejó el buzo antiflama de lado y se puso los elementos sanitarios necesarios para ayudar a distribuir material para los más necesitados.
Cabe destacar, que Leclerc también es embajador de la Fundación Princesa Charlene de Mónaco, ha entregado comidas a personas de la tercera edad que no pueden salir de sus hogares, ha ayudado a transportar material al Centro Hospitalario Princesa Grace y ha distribuido comidas a los voluntarios de la Cruz Roja.
